Solos al Aneto

Es difícil no encontrar a nadie en el recorrido de una cumbre como el Aneto. Casi diría que es imposible (exceptuando un día de riesgo extremo por temporal de viento y nieve), pero no. No lo es.

Solo hay que elegir la ruta adecuada. La ruta normal al Aneto se hace larga, aburrida y penosa después de pasar el Portillón Superior. Una diagonal interminable sobre el Glaciar del Aneto nos hará sufrir esta cumbre. Pero si buscas alternativas, las hay, aunque no se sepan. En esta ocasión la ruta que hicimos, junto con Jorge, Romo y Julio, fue ascender al Collado de la Renclusa para descender unos metros a buscar un llano en el que pusimos focas de nuevo y alcanzamos el ibón del Salterillo (ya con vistas a la cumbre). De ahí, en diagonal hacia el Glaciar de Barrancs y por una pala empinada a buscar primero el lomo cimero y luego la cresta final  hasta la cumbre del Aneto.

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Una vez en la cumbre (a resguardo del fuerte viento), descendemos a buscar la entrada al corredor Estasen, para descenderlo. En esta ocasión está sin nieve los primeros metros, que destrepamos entre piedra suelta. Calzamos esquís y disfrutamos durante toda la canal. De ahí pasaremos al collado de Coronas, donde esta vez el viento nos castiga y fuerte. En diagonal y suave descenso por el Glaciar del Aneto vamos a buscar la Maladeta.

Para evitar una larga cresta buscamos el paso de III que nos deja casi en la cumbre

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Y de ahí descendemos desde la misma cumbre a por el corredor de la Rimaya, que está perfectamente esquiable (una vez que hemos sorteado unas rocas que ya afloran sobre la nieve, al principio del mismo).

Después, esquiamos a placer hasta más abajo de la Renclusa.