Amanece en las escuelas de Barbaruens, donde seguro, antiguamente, los chavales repetían la lección una y otra vez. Hoy es una casa sin puertas ni ventanas donde se guarda paja y se celebran las fiestas de verano. Los amables habitantes del pueblo nos han invitado a pasar allí la noche sin ningún problema, sorprendentemente. Continuar leyendo »
dic 102000