Una buena baza con mal tiempo siempre es La Raca (con pistas cerradas, claro). No hay más que seguir pistas o remontes y es difícil perderse. Al llegar al aparcamiento de Astún la niebla lo cubre todo. Estoy a punto de volverme a casa sin salir del coche cuando echo un vistazo hacia el Arnousse y veo que la niebla no es muy alta, así que, a 0º, sin sol, partimos con casi toda la ropa puesta.
En seguida entramos en calor, cosa que anima, pero lo que más anima es ver el sol y sentir su calor y, sobre todo, ver el mar de nubes que queda bajo nuestros pies. También anima ver La Raca por primera vez desde lejos, que nunca me había pasado.
En un rato nos plantamos arriba, haciendo un montón de fotos (el mar de nubes anima mucho a ello) y sin darnos cuenta se tapa todo de nuevo haciendo que la bajada desmerezca un poco por no poder ver bien el relieve, pero bueno, la nieve estaba bien y sin apenas pensarlo llegamos de nuevo al aparcamiento.
Día corto pero aprovechado.








