Se encuentra por los carrascales (encinares), es un hongo subterráneo que vive en concordancia con la raíz de los árboles de género Quercus, en las carrascas o encinas.
La trufa para poderse dispersar, utiliza al jabalí. Desprende un fuerte olor para atraerlo y una vez ingerida la trasladará a otros sitios y la devolverá a la tierra al depositar sus excrementos.
Graus es uno de los principales mercados truferos, ya que estas tierras son muy propicias a este tipo de hongo. Ya se está experimentando con técnicas biológicas conseguir este hongo en invernaderos, y se están obteniendo buenos resultados.